En España hay cerca de 300.000 locales de hostelería, aproximadamente uno por cada 150 habitantes. Y, a jugar por las estadísticas, no son suficientes: la mayor parte de los nuevos negocios que se montan en nuestro país son bares y restaurantes. Cuando alquilan un local, estos empresarios de la ‘caña’ y la ‘tapa’ suelen enfrentarse a un problema bastante común: la salida de humos no existe o no se ajusta a la normativa actual.

En esos casos, para poder utilizar la cocina es necesario pedir autorización a la comunidad de propietarios en la que se ubica el local para acometer la obra de instalación o actualización. Aquí es donde suele surgir el problema, porque algunos vecinos, sobre todo de las plantas superiores, se suelen oponer por miedo a los malos olores y/o la suciedad.

Pero, ¿es necesario la autorización de todos los propietarios para instalar la salida de humos? El despacho Ático Jurídico Salcedo Abogados explica en su blog que una reciente sentencia del Tribunal Supremo estima que sí es necesario convencer a todos los vecinos antes de iniciar la reforma.

De hecho, aunque la reforma introducida por la Ley 8/2013 en la Ley de Propiedad Horizontal contribuyó a flexibilizar la adopción de acuerdos para la realización de obras en las comunidades de vecinos, es necesaria la unanimidad de los vecinos en los casos que “menoscaben o alteren la seguridad del edificio, su estructura general, su configuración exterior o perjudique los derechos de otro propietario”, explican los expertos.

Por esta razón, es importante que antes de alquilar un local para emprender un negocio de hostelería se busque uno en el que no sea necesario hacer ningún tipo de reforma de actualización que afecte a la comunidad de propietarios o, en el caso de que sea indispensable, conseguir de antemano la autorización necesaria y unánime de parte de los vecinos.