El Consejo de Ministros prevé aprobar hoy el real decreto que regulará el autoconsumo, una de las medidas estrella del departamento que dirige Teresa Ribera, tal y como adelantó ayer elEconomista.es y confirmó posteriormente la ministra.

El Consejo de Estado ya despachó el asunto el pasado 28 de marzo así como la CNMC, que hizo un balance positivo, lo que abrirá la puerta a un sistema de mercado frente al anterior freno legislativo a este tipo de generación.

El nuevo real decreto de autoconsumo distinguirá entre dos tipos de instalaciones: sin excedentes y con excedentes. En el primer caso no limitará la potencia instalada, no será necesario el permiso de acceso y conexión, no se requerirá suscribir contrato de acceso, ni habrá peajes ni impuestos por la energía autoconsumida ni por las baterías. Únicamente habrá que hacer frente a los peajes por conectarse a la red como consumidores.

Para el caso en el que haya excedentes tampoco habrá limitación de potencia, estarán exentos de permisos de acceso y conexión las plantas menores de 15 kW, el registro de autoconsumo será gratis y virtual y las comunidades autónomas podrán tener registros regionales y, por último, la energía vertida a la red se pagará como energía producida en el mercado mediante un sistema de compensación simplificada de excedentes que deja en manos de las eléctricas las cuentas de estas cantidades para evitar que los pequeños consumidores tengan que convertirse en empresas para poder gestionar estas pequeñas cantidades. El Gobierno, por el momento, prevé una liquidación mensual, pero el sector eléctrico ha reclamado que sea anual.

Asimismo, el Ejecutivo mantendrá la limitación de 500 metros de distancia entre la instalación de producción y la de consumo y limita también la conexión a instalaciones en baja tensión, lo que deja fuera, si no se cambia en la última revisión, a polígonos industriales o edificios públicos cercanos, una opción que puede ser utilizada por los Ayuntamientos para hacer frente a la pobreza energética.

Hasta el momento, el desarrollo del autoconsumo en España ha sido limitado. La evolución de la potencia instalada ha sido exponencial pero poco significativa en los últimos años por los problemas administrativos que tenían la instalación de este tipo de plantas que, mientras en México se estaban aprobando en una semana, en España se llegaba a tardar hasta nueve meses, según explicó el director de Unef, José Donoso, en una jornada organizada por la Asociación de Consumidores de Electricidad (ACE). Según los datos de Unef, en 2014 se instalaron 22 MW adicionales de autoconsumo, 55 MW nuevos en 2016, otros 122 MW en 2017 y en 2018 un total de 235,7 MW.

La previsión del director general de Unef, José Donoso, es que con la aprobación de este Real decreto se pase a instalar de media en España alrededor de 400 MW anuales de autoconsumo y que esta cantidad se pueda incrementar.

Rentabilidad

Según las cuentas que maneja esta asociación, una instalación fotovoltaica para autoconsumo de 2,4 kWp puede tardar en recuperarse la inversión 13 años, pero aporta a los 25 años un tasa de retorno del 6,83 por ciento por una inversión que rondaría los 7.016 euros. Las rentabilidades, además, se incrementan a entre el 18 por ciento y el 20 por ciento para los clientes comerciales e industriales, reduciéndose además el plazo de amortización a entre cinco y siete años.

El Gobierno aprobará también medidas contra la pobreza energética así como su Plan Reincorpora-t, destinado a la reincorporación de parados mayores a través de actividades formativas y de reciclaje.